Un pequeño hotel en un gran jardín
Son de Mar es un proyecto familiar que abrió sus puertas en 1991 y desde entonces acoge huéspedes que visitan Asturias y buscan espacios de tranquilidad. El jardín del hotel es una amplia finca de una hectárea orientada al sur, luminosa y abierta, con distintos espacios y rincones donde sentarse a leer, disfrutar del silencio o sostener la atención en la naturaleza. También es un lugar de creación y puesta en marcha de proyectos artísticos.
Un pequeño hotel en un gran jardín
Son de Mar es un proyecto familiar que abrió sus puertas en 1991 y desde entonces acoge huéspedes que visitan Asturias y buscan espacios de tranquilidad. El jardín del hotel es una amplia finca de una hectárea orientada al sur, luminosa y abierta, con distintos espacios y rincones donde sentarse a leer, disfrutar del silencio o sostener la atención en la naturaleza. También es un lugar de creación y puesta en marcha de proyectos artísticos.
Nuestras estancias
Tres estancias pensadas para el descanso y los pequeños placeres: la luz de la mañana, el aroma del campo, la brisa del Cantábrico.
La Vespertina
Residencias creativas, talleres y encuentros culturales.
Son estancias para investigar o desarrollar proyectos creativos en un entorno tranquilo y en contacto con la naturaleza. Facilitamos espacios para la pausa: la posibilidad de tener una rutina que favorezca tanto la concentración en un proyecto, como la atención en el descanso. El entorno rural es el punto de partida desde el que imaginar, reconfigurar o dar impulso a nuevas ideas. Abierta a propuestas de naturaleza artística, científica, teórica o práctica.
Taller de Cerámica
Completa tu estancia en el hotel con una clase en nuestro taller de cerámica, pensado para disfrutar del tiempo con calma y descubrir el torno de alfarería. En una sesión guiada aprenderás los gestos básicos de este oficio milenario: preparar el barro, centrar la pieza y empezar a darle forma con tus manos. Una experiencia sencilla, creativa y cercana, ideal para conectar con el entorno, probar algo nuevo y llevarte el recuerdo de un proceso hecho a tu propio ritmo.